La técnica de la «chiquita»: cuándo y cómo usarla
mayo 20, 2026El golpe que cambia todo en la red
Mira, la chiquita no es un golpe bonito. No es espectacular. Pero te garantizo que es uno de los más letales que dominarás si quieres subir de nivel. Se trata de un golpe defensivo ejecutado cerca de la red con un movimiento corto y controlado, según explican desde apuestapadel.com.
La realidad es brutal: si no dominas la chiquita, tus rivales te van a castigar sin piedad cuando estén en posición de ataque. Punto.
¿Cuándo exactamente deberías tirar una chiquita?
Aquí va la clave. La chiquita existe para una sola razón: obligar a tus rivales a jugar desde una posición incómoda. Cuando estés en la red y recibas un golpe que no puedas atacar directamente, cuando necesites ganar tiempo o cuando el rival esté demasiado cerca de la red, la chiquita es tu arma. No es para ofender. Es pura defensa inteligente.
Imagina esto: tu rival te golpea una bola a media altura, ni baja ni alta. Remate imposible. Ataque riesgoso. Entonces llega tu momento. La chiquita.
Otro escenario común: ambas parejas están en la red, tocándose casi. El intercambio es corto, rápido, tenso. Una chiquita bien ejecutada aquí puede romper la inercia del rival.
La técnica: muñeca firme, toque delicado
Aquí está el drama. La mayoría de principiantes ejecutan la chiquita como si fuera un golpe de fuerza. Error. Catastrófico.
Necesitas una muñeca firme, sí, pero el toque es delicado. Casi como si apenas tocas la pelota. El movimiento es corto, controlado, sin swing exagerado. Golpeas con el antebrazo y la muñeca, principalmente. El objetivo es que la bola atraviese la red baja, caiga rápido y el rival no tenga tiempo de llegar.
La pelota debe bajar. Siempre. Si sube demasiado, acabas de regalarle el punto a tus rivales con un contraataque fácil.
Dónde colocar la chiquita para ganar
Cruzada. Esa es la dirección. Si estás en el lado derecho, tiras la chiquita cruzada hacia el lado izquierdo del rival. Máxima distancia para que llegue corriendo. Si tiene que elegir entre llegar rápido o golpear limpio, va a elegir lo primero. Y cuando llega corriendo y desesperado, el error viene solo.
Variar es importante, pero no es lo primero. Primero domina la chiquita cruzada. Hazla perfecta. Cuando eso pase, experimenta con la paralela o cambios de dirección. Pero antes, la cruzada.
El entrenamiento que necesitas
Practica la chiquita en pista sin presión. Posiciónate en la red, pide a tu compañero que te golpee bolas a media altura, y trabaja el movimiento una y otra vez. Cien veces. Mil veces. Hasta que sea automático.
La consistencia es lo que mata en pádel, no la potencia. Cuando los rivales vean que tu chiquita es imposible de romper, empezarán a tener miedo. Y un rival asustado comete errores.
Empieza hoy. La próxima vez que estés en la red y recibas una bola imposible de atacar, tira la chiquita sin pensar dos veces.
